Cassany, D. (2017). Lectura crítica: Qué, cómo, dónde y por qué. En Quintanilla, P. & Valle, A. El desarrollo de las competencias básicas en los estudios generales. Lima: PUC. 

Autora: Amanda Insunza

¿Qué dice el texto?

El texto de Daniel Cassany se emplea, en primer lugar, en definir y entregar las principales características de la lectura crítica. Para ello, el autor enmarca la lectura crítica dentro de los tres tipos de lectura: literal, inferencial y crítica. Así, señala que cada uno de estos tipos tiene distinto grado de dificultad y exige diferentes tipos de conocimiento previo, correspondiendo a la lectura crítica la comprensión ideológica y conceptual. Entonces, Cassany define la lectura crítica como “[...] leer de una manera diferente a lo literal e inferencial: requiere asumir que el texto carga con ideología y que el autor tiene interacciones e intereses” (Cassany, 2017, p. 98). Luego el autor expone el marco teórico tras su abordaje de la lectura crítica, siendo este los Nuevos Estudios de Literacidad y, en particular, el enfoque sociocultural. Asimismo, diferencia esta perspectiva de aquella comúnmente manejada de la lectura crítica, en la que esta se entiende tan solo “como una destreza cognitiva transversal, que se enseña y entrena individualmente [...]” (Cassany, 2017, p. 83). En seguida, entrega las características de un lector crítico y, en vinculación con esto, las etapas que sigue un lector que posee alfabetismo informacional o ALFIN. 

Posteriormente, Cassany entrega los motivos de por qué resulta necesaria la lectura crítica en el presente, siendo los principales de estos los cambios tecnológicos, contextuales y socioculturales de nuestra época como la digitalización; el traslado de la lucha social al campo del discurso; la globalización y aprendizaje de segundas lenguas que entregan acceso a textos de otras culturas; y la necesidad de autonomía de los ciudadanos para adaptarse a los cambios vertiginosos del presente. Asimismo, el autor expone dos estudios en torno a la lectura crítica en estudiantes secundarios y universitarios, donde es posible observar un pobre desarrollo de lectura crítica. En respuesta a ello, entrega 22 técnicas para recuperar la ideología de un escrito y presenta nueve ideas para trabajar la comprensión crítica en contextos digitales, con énfasis en la distinción de información verídica de falsa. 

Hacia el final del texto, Cassany ilustra qué abarca la lectura crítica en la escuela, destacando que esta debiese formar parte de todas las disciplinas, con los matices correspondientes a estas, y no solo de lenguaje. Por otro lado, el autor constata que, a partir de cuatro investigaciones, es posible afirmar que los libros de texto actuales procedentes de distintos países de habla hispana no desarrollan la perspectiva crítica ni poseen tareas que busquen fomentarla. Finalmente, Cassany concluye su escrito enfatizando que el desarrollo de la lectura crítica requiere de una instrucción formal y que resulta de gran importancia en el presente preparar a los estudiantes para leer críticamente en la era digital.  


¿Qué me dice el texto?

Este conocimiento resulta relevante, pues es fundamental para el desarrollo de ciudadanos activos y la construcción de una sociedad democrática, aspecto de gran necesidad e importancia en nuestro país. Por ello, también me parece muy relevante el énfasis en la instrucción formal para el desarrollo de la lectura crítica en la escuela, pues debiese ser algo que adquiriera un lugar central en la formación de los niños y adolescentes. Asimismo, el hecho de “[...] tomar conciencia de que detrás del escrito hay siempre un autor del texto (con sus intenciones); o que existen otros lectores del mismo escrito, que lo pueden interpretar de otras maneras desde otros puntos de vista, y que todos (autor y lectores) comparten un mismo espacio sociocultural de referencias [...]” (Cassany, 2017, p. 80) permite la ruptura de la lectura con sentido unívoco que lamentablemente se ha transmitido en la escuela tradicional y fomenta una comprensión más abierta de la lectura, que promueve el diálogo y la socialización de las lecturas. Esto, pues precisamente en las diferentes interpretaciones posibles de un texto recae su riqueza y su potencial reflexivo. 


¿Qué le digo yo al texto?

La lectura crítica me parece un aspecto que no ha sido suficientemente abordado tanto a nivel local en las escuelas, como a nivel global en las políticas culturales y educación. Desde esta perspectiva y vinculándolo con mis investigaciones anteriores en torno a la Política de la Lectura y el Libro 2015-2020, me parece que es un concepto que debe ser incorporado de forma transversal al modo en que conceptualizamos la lectura a nivel país. Esto, pues la lectura crítica y la variedad de interpretaciones se extiende en múltiples direcciones, abordando desde las comunidades lectoras y el fomento lector hasta la importancia de la territorialidad -y la descentralización- en la forma en que abordamos la lectura en la escuela, donde es de gran importancia el contexto de producción y de recepción de las obras. 


Comentarios

  1. Javiera: De este comentario, me parece que mi compañera sintetiza de manera ideal el texto, nuevamente con una estructura muy clara y centrada en los elementos principales. Un punto que llama mi atencion sobre la reflexión de Amanda es la idea de que el desarrollo de la lectura critica rompe con el sentido univoco de la lectura, ya que promueve un dialogo y sociabilizacion de las lecturas, siendo esto algo con lo que estoy muy de acuerdo.

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